Gestión de calidad en telerradiología: procesos que respaldan la continuidad diagnóstica. ISO 9001
En el ámbito de la salud, la calidad no es únicamente un objetivo deseable: es una condición necesaria para asegurar la consistencia de los procesos clínicos y administrativos que intervienen en la atención de los pacientes.
En servicios como la telerradiología donde la adquisición de imágenes, su transmisión, análisis e informe se desarrollan a través de plataformas digitales la gestión estructurada de los procesos resulta fundamental para sostener estándares adecuados de oportunidad, seguridad y trazabilidad.
En este contexto, la certificación bajo la norma ISO 9001 establece un marco de gestión orientado a asegurar que los procesos se encuentren definidos, documentados, auditados y sujetos a mejora continua.
¿Qué implica un sistema de gestión de calidad?
Un sistema de gestión de calidad permite:
- Estandarizar procedimientos asociados a la recepción, procesamiento e informe de estudios radiológicos.
- Definir responsabilidades dentro de cada etapa del flujo de trabajo.
- Establecer mecanismos de control sobre la consistencia de los informes emitidos.
- Gestionar riesgos operacionales que puedan impactar la continuidad del servicio.
- Mantener registros que permitan la trazabilidad de cada estudio informado.
Este enfoque no se limita a aspectos técnicos, sino que abarca también la organización de los procesos que sostienen la prestación diagnóstica en entornos de alta demanda.


Calidad aplicada a procesos diagnósticos a distancia
En telerradiología, donde los equipos clínicos no necesariamente se encuentran en el mismo lugar físico que el centro de adquisición de imágenes, resulta especialmente relevante contar con protocolos que aseguren:
- La transmisión segura de los estudios.
- La correcta asignación de casos.
- La revisión estructurada de la información clínica disponible.
- La emisión oportuna de informes para el médico tratante.
La implementación de sistemas de gestión basados en estándares internacionales permite sostener estos procesos en el tiempo, favoreciendo la consistencia del servicio incluso en escenarios de alta carga asistencial.
Mejora continua y continuidad operativa
La certificación ISO 9001 incorpora un enfoque de mejora continua que facilita la revisión periódica de los procedimientos, permitiendo identificar oportunidades de optimización y ajustar los procesos cuando sea necesario.
En contextos clínicos donde la oportunidad diagnóstica es clave, contar con procesos definidos y auditables contribuye a mantener la continuidad operativa del servicio, favoreciendo entornos de trabajo más seguros y predecibles tanto para los equipos médicos como para las instituciones de salud.
De este modo, la gestión de calidad se transforma en un componente estructural que respalda la confiabilidad de los procesos asociados a la interpretación de imágenes médicas a distancia.

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